Buenos Aires se vistió de celeste y blanco para dar una bienvenida inolvidable al plantel liderado por Lionel Scaloni. Millones de fanáticos se concentraron en las calles para agasajar a los futbolistas tras el cierre de la cita mundialista en Norteamérica. El vuelo chárter aterrizó en Ezeiza y desató una auténtica fiesta popular que paralizó los accesos principales a la capital.
Una marea humana de millones de personas inundó las calles de Buenos Aires para dar la bienvenida al plantel liderado por Lionel Scaloni. Los hinchas colapsaron las principales avenidas y los alrededores del predio de la AFA en Ezeiza en una jornada que quedará para siempre en la memoria colectiva del país.
Desde tempranas horas de la madrugada, familias enteras se concentraron en el centro porteño. Banderas, camisetas celestes y blancas, y cantos incesantes vistieron la Avenida 9 de Julio.
Las autoridades desplegaron miles de efectivos para custodiar el recorrido del micro descapotable donde iba la Selección Argentina.
El vehículo de los jugadores avanzó a duras penas debido a la densidad de la masa de fanáticos. Los futbolistas compartieron de cerca con la gente, firmando camisetas y lanzando cotillón. Lágrimas, abrazos y el eterno agradecimiento del pueblo marcaron cada kilómetro del viaje.


